Entre cervezas y confidencias, dos antropólogos tienen una conversación que deriva hacia su actual trabajo de campo. Uno de ellos intenta ilustrar su caso comparándolo con un conocido ejemplo etnográfico, pero las cosas se complican un poco…

—Te digo que las semillas son el eje de su vida, no digas lo contrario. Basta mirar su sistema agrícola. ¿No has visto cómo las mujeres gestionan parcelas, espacios, redes de información, el traspaso de saberes? Y encima están entre las más afectadas por el cambio climático. ¿No te parece un caso ejemplar?

—¿Semillas? No tenía ni idea. Eso será algo reciente, ¿no? Yo solo he visto que eran nómadas, recorriendo grandes extensiones con ovejas, cabras y alguna otra cosa más. ¿En qué momento se han vuelto agricultores?

—¿Nómadas? ¿Ovejas? No entiendo nada. ¿Recorriendo amplios terrenos de Senegal con ovejas?

—¿Senegal? ¿No era Irán?

—¿Irán?

—Claro, los Basseri… Me acuerdo del texto de Fredrik Barth: la oveja como capital en la producción y alimento en el consumo; a la vez ahorro y crédito. ¿No te parece genial? ¿Cómo han pasado de eso a agricultores?

—¡Bassari, hombre, Bassari! Dios mío, no prestas atención a nada.